lunes, 26 de febrero de 2007

Cada vez mejores, por Raúl Arias Lovillo*

Nuestra Universidad Veracruzana está en lucha permanente por hacer las cosas bien y mejor cada día. Es lo que le da sentido a una institución educativa que quiere que sus estudiantes sean buenos profesionales, técnicamente capaces y éticamente responsables ante la sociedad.
Educar y aprender se complementan con el verbo leer. Si la ecuación la elevamos en cantidad y calidad, obtendremos resultados satisfactorios. La importancia que desde nuestra perspectiva, como autoridades de la UV, le demos a una política que auspicie y fomente la lectura, se verá reflejada en el quehacer cotidiano de estudiantes y profesores. Creo en eso firmemente.
He dicho siempre de que en el objetivo de elevar la calidad de la enseñanza en nuestra Universidad, deben concurrir varios factores. En los diálogos que he sostenido con los estudiantes y los profesores cuando acudo a los campus de la UV, les manifiesto que uno de esos factores es el esfuerzo, la dedicación al estudio y a la reflexión que cada uno de nosotros lleve a cabo.
Pero más allá de la voluntad, también lo he expresado, es importante que los estudiantes encuentren condiciones que faciliten su desarrollo intelectual. Los estudiantes requieren instrumentos y un ambiente que les permita estudiar, y estudiar bien. Requieren laboratorios, espacios deportivos y culturales. Necesitan libros y bibliotecas.
Tengo claro, además, que nuestro Modelo Educativo Integral y Flexible logra su pleno desarrollo con el soporte de buenos profesores, libros de calidad y bibliotecas inteligentes. ¿Y cual es el objetivo del Modelo, de su aplicación eficiente? Pues, justamente que nuestros estudiantes sean cada vez mejores en el sentido cabal del término: académica, cívica y moralmente.
Esa es la razón de fondo de nuestra política editorial tan intensa y la publicación de la colección de clásicos universales en la serie Biblioteca del Universitario (BU). O sea, que los estudiantes tengan acceso a libros cuyas historias y enseñanzas perduren en su memoria como han perdurado a lo largo de los siglos. Libros a los que vuelvan y encuentren en ellos las mismas virtudes que advirtieron la primera vez.
Eso son los libros clásicos de la BU que estamos publicando en el aniversario número 50 de la Editorial de la Universidad Veracruzana. Quiero decirles que ayer en la ciudad de México, con motivo de la Feria Internacional del Libro del Palacio de Minería -dedicada a nuestro estado de Veracruz el pasado miércoles 21, e inaugurada por el rector de la UNAM, Juan Ramón de la Fuente, ante la presencia del gobernador del estado, Fidel Herrera Beltrán- presentamos a un público que llenó la ex Capilla del Palacio de Minería, la colección Biblioteca del Universitario.
Presentamos también el segundo bloque de cinco libros y con ello hemos llegado a 10 títulos de autores clásicos. Los primeros cinco son: Visión del Anáhuac de Alfonso Reyes, El extraño caso del Dr. Jekill y el Sr. Hyde de Robert Louis Stevenson, Papá Goriot de Honoré de Balzac, Hamlet y Macbeth de William Shakespeare y Cuatro novelas ejemplares de Miguel de Cervantes. Este segundo bloque se integra de otros cinco títulos formidables: El retorno de Casanova de Arthur Schnitzler, Lord Jim de Joseph Conrad, La suave patria de Ramón López Velarde, La muerte en Venecia de Thomas Mann y Tirano Banderas de Ramón del Valle-Inclán.
Quiero añadir puntualmente que no perseguimos ni lucro ni lucimiento. Queremos que los libros se lean. Que los estudiantes y los jóvenes veracruzanos, los académicos y los padres de familia, también lo hagan. Que lo hagan voluntariamente, sin presiones, y como se los he dicho, en libertad. Por el placer de leer, de saber más.
Para estimular la lectura, los primeros cinco fueron entregados gratuitamente a los estudiantes de primer ingreso de la UV. (Los restantes se venden en paquete por 100 pesos, o cada uno a 20 pesos).
El acto de presentación del BU estuvo presidido por el Director de la Biblioteca del Universitario, nuestro “Premio Cervantes”, Sergio Pitol. Él, como saben, es el autor del prólogo de la colección. Ayer recordó que toda su vida había trabajado en editoriales. Que haberlo hecho era parte fundamental de su vida. Y que cuando le propuse que se hiciera cargo de la BU, no dudó un momento. Gracias a ello, dijo Pitol: “He vuelto al Edén”.
Una vez más manifiesto mi admiración y afecto por Sergio Pitol. Y expreso que por convicción y por compromiso, en la Universidad Veracruzana vamos a hacer las cosas mejor cada día.

* Rector de la Universidad Veracruzana.

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